Belleza, Cabello

Cómo cortarte el Pelo tú misma

La mayoría de las veces que salimos de la peluquería nos sentimos como unas diosas, así como también hay quién sale dispuesta a demandar al peluquero. De un “córtame solo las puntas” podemos acabar con una melena midi -o más corta-, por nombrar solo un ejemplo de desastres en el salón, por eso cada vez más mujeres apuestan por tomar las tijeras ellas mismas y atreverse a cortarse el pelo.

Sanearse las puntas una misma es una de las cosas más fáciles que hay, igual que arreglarse el flequillo cuando ha crecido unos milímetros y comienza a molestar. 
Cortarse las puntas suele ser lo más fácil. Si quieres un acabado en recto, solo debes hacerte la raya en medio, echar el cabello hacia delante por los laterales y peinarlo en una coleta. Realiza un corte en recto y quedará con el resultado deseado. Por otra parte, si prefieres escalar tu melena, hazte una coleta en la parte superior de la cabeza, justo en el centro, y córtala también en recto.
Con una coleta baja puedes conseguir un corte bob. Solo debes peinarte con raya en medio y recoger el pelo en la nuca. Dependiendo del largo que quieras, haz la coleta más o menos baja. Al cortar, el cabello de delante quedará con una mayor longitud que el de atrás, creando el efecto tan de tendencia.
Para cortar el flequillo debemos tener en cuenta varias cosas, sobre todo si no lo tenemos y queremos hacérnoslo nosotras mismas. Lo primero que tienes que hacer es dibujar un triángulo con el pelo que vaya desde el centro de la cabeza a las sienes, pues esa es la zona que compone tu flequillo. Ahora, dependiendo del tipo que quieras, cortas en recto –para un flequillo espeso y lineal-, o en lateral, si quieres uno con movimiento.
Si lo único que quieres es eliminar esos milímetros que ha crecido, sigue la línea ya marcada y corta en recto. Recuerda que si lo haces con el pelo mojado, al secarlo quedará con menor longitud, así que déjalo un poco más largo para que quede perfecto.
Recuerda que es mejor que tu cabello esté algo húmedo a la hora de cortarlo. Los instrumentos que uses, tijeras o navajas, deben ser pequeñas y afiladas, para evitar destrozos si no cortan a la primera. Las tijeras no pueden ser curvas, ya que cortarían el mechón con diferente largo. Necesitas también un buen espejo iluminado para ver perfectamente qué estás haciendo.