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Pizza Saludable – ¡Sí es Posíble!

¿Adoras la pizza pero quieres mantener la línea? En Secretos de Tendencia te contamos que…¡Sí, es posible comer pizza de manera saludable!. Aunque generalmente identificamos este alimento con una gran cantidad de grasa, realmente sus ingredientes básicos –harina, aceite, tomate y queso-, forman parte de la dieta mediterránea, por lo que en principio puedes consumirla sin


preocuparte.

Y es que la pizza está compuesta por tres ingredientes básicos, que son masa, que aporta hidratos de carbono; tomate, que posee vitaminas, y queso, gracias al cual conseguimos proteínas y calcio. ¿Qué hay de malo en consumirlos juntos, horneados con forma redondeada?
El problema no viene dado por el alimento original, sino por las versiones que se comercializan de ella. Para empezar, debes decir adiós a las precocinadas, sean congeladas o fresas, con ingredientes o solo la masa. Estas pizzas ya elaboradas poseen una gran cantidad de grasas saturadas y conservantes, además de contener altísimas cantidades de azúcar y sal; también suponen un extra de calorías para tu dieta, algo que no es nada saludable.
El truco está en hacer tú misma la pizza, utilizando ingredientes naturales y apostando por productos integrales o light. Te damos la receta de la masa para que, de forma fácil y sencilla, la pongas en práctica.

Para 4 personas:


– 400 gramos de harina integral.

– 200 mililitros de agua.

– 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra.
– Una pizca de sal.

Pon la harina y la sal en un bol, y crea un hueco en el centro. Añade el agua y el aceite y mezcla todo hasta que quede homogéneo. Déjalo reposar unos minutos antes de estirarla –recuera que quede muy fina-, y ¡listo! Cuando añadas los ingredientes, solo tienes que hornearla durante unos 15 minutos a 180º en un horno precalentado.
¿Nuestros consejos para que sea más saludable? Pon tomate natural -en rodajas o rallado- en vez de frito. Destierra el bacon, el chorizo y demás embutidos que solo contienen grasa, y apúntate al jamón york y el fiambre de pavo o pollo, que poseen un aporte calórico mucho menor y son bajos en grasa. Acompaña tu pizza de verduras como pimiento, brócoli, espinacas o alcachofas, pero nunca las pongas ya fritas, deja que se horneen. ¿El queso? Pásate a las versiones descremadas o light.