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YOGA – 10 tips para antes de la clase

Cuando eres nuevo, ¡la imagen del estudio de yoga puede ser intimidante! Estos 10 consejos te ayudarán a sentirte más confiada, cómoda y preparada para entrar a una clase por primera vez.
1. No tomes la clase con el estómago lleno: Tratar de hacer yoga después de una comida puede obstaculizar tu práctica. Para que tu cuerpo pueda girar y hacer las poses, el estómago no puedes estar digiriendo grandes cantidades de comida. La instructora de yoga Kristin McGee sugiere comer una hora antes de practicar, pero si no eres capaz de hacerlo y te estás muriendo de hambre, ella sugiere comer un plátano 20 minutos antes del inicio de la clase.
2. Llega temprano: Llega al estudio por lo menos 10 minutos antes del inicio de cada clase en caso de que tengas papeles que llenar o si quieres preguntar por descuentos para nuevos estudiantes. Llegar temprano también te da la posibilidad de ubicarte en un buen lugar y a lo mejor conectarte con el instructor. ¡Asegúrate de decir que es tu primera vez!
3. Toma todas los props o herramientas: Asegúrate de que el estudio de yoga ofrezca mats de yoga para arrendar si no has podido comprarte el tuyo. Luego, toma cualquiera de los utensilios adicionales que estén disponibles. Un cinto, una manta y un bloque todos ofrecen algo adicional para un principiante y cada uno ayuda a tu cuerpo a llegar a una versión más profunda de cada pose. Los cintos y bloques te dan un poco más de espacio para estirar y torcer, mientras que la manta hará que todas las posiciones sentadas, y la ultima parte de relajación, sean más fáciles de disfrutar.
4. Pueden haber cánticos: Dependiendo de donde practiques yoga, podría haber algunos cánticos en Sánscrito al principio o al final de la clase. Si no te sientes cómodo haciéndolo, no sientas presión. Simplemente relájate, respira y mantén tu mente abierta. Si estás interesado en hacerlo, haz lo mejor para mantener el ritmo de la clase, porque nadie se va a dar cuenta o le importará que te equivoques en un par de palabras.
5. No hay necesidad de usar calcetines ni guantes: Los calcetines y guantes de yoga para adherirse están dirigidos hacia principiantes pero no hay ninguna necesidad de invertir innecesariamente en accesorios de yoga. Le dan a tu cuerpo un sentido falso de estar estable en tu colchoneta, algo que un metódico practicante de yoga eventualmente hará naturalmente.
6. Libera la tensión: Apretar tus dedos de las manos y los pies, o hasta tu mandíbula, son algo muy común cuando estás recién empezado. Mientras más te sueltes, y relajes el estrés del cuerpo, más fácil se sentirá cada pose. Mantener las cosas sueltas y cómodas te permitirá una experiencia mejor y una vez que te relajes te darás cuenta que estás manteniendo las poses por más tiempo.
7. Respirar lo es todo: Presta atención al ritmo de tu respiración al principio de la clase y si es más profunda y relajada al final de la clase. Cuando tu mente se comience a relajar, piensa como las inhalaciones y exhalaciones se hacen más largas. Es la mejor forma de tranquilizarse y hundirse en la práctica con un resultado más fresco. No te olvides de respirar!
8. El saludo del sol siempre es una opción: Puede haber gente que hace yoga de todos los niveles en tu clase, entonces si hay una pose que no comprendes o no estés preparado para hacerla, no te asustes en descansar haciendo el saludo del sol. Esta postura siempre es una opción si pierdes la conexión con tu respiración durante la clase. Te ayudará a estar más zen y adaptarte a las necesidades de tu cuerpo.
9. Confía en el instructor: Moverse al ritmo del instructor puede ser difícil. Sin importar si se siente muy rápido o muy lento, confía en sus decisiones en la secuencia y haz lo mejor para tratar de mantener el ritmo con el resto de la clase. También ten claro que algunos profesores serán más de tacto que otros. Si no te sientes cómodo con los toqueteos y los ajustes, no hay nada malo en decirle a tu instructor que eso no funciona para ti.
10. Sé un principiante: En un par de meses, podrás estar haciendo cada flexión posible (Chaturanga) pero no pierdas la oportunidad de ser ¡un verdadero principiante! Húndete en la práctica del yoga, la idea de entrar con una “mente de principiante” significa dirigirte hacia tu colchoneta sin noción preconcebida sobre lo que puedes o no lograr o las poses que puedes o no hacer. Mantener una visión positiva y dejar las expectativas en la puerta resultará en la mejor experiencia posible.